Aldeanos de Aishalton bailando

Una alegre celebración de la fe y la cultura en Aishalton

En una soleada y serena mañana de domingo (14 de septiembre), la tranquila aldea de Aishalton, en el extremo sur de Rupununi, cobró vida cuando la comunidad de San Roberto Belarmino y sus alrededores se reunieron para celebrar con alegría su fiesta patronal. El día fue un hermoso reflejo de la unidad, la fe y el rico patrimonio cultural.

El punto culminante de la celebración fue la Santa Misa, que se celebró tanto en inglés como en wapichan, un poderoso testimonio de la fe viva de la comunidad y del profundo respeto por sus raíces indígenas. Desde la danza de entrada interpretada con elegancia por los feligreses hasta los himnos conmovedores, las lecturas de las Escrituras y las oraciones de los fieles en wapichan, toda la liturgia irradió una atmósfera llena de espíritu que conmovió a los presentes.

En su homilía, el párroco P. Joel Thompson, SJ, recordó a los fieles el significado de la cruz en la vida de un cristiano. Hizo hincapié en que la cruz debe ser más que un simple símbolo, debe ser el ejemplo mismo de nuestra fe. «La Cruz nos enseña primero a amar a Dios con todo el corazón y luego a extender ese amor a nuestros vecinos», señaló. Su mensaje fue a la vez desafío y estímulo, llamando a la congregación a vivir su fe con valentía y amor en la vida cotidiana. La homilía concluyó con un sincero recordatorio: «Que la Cruz sea el símbolo que nos guíe y nos inspire a amar más profundamente».

Durante la misa se nombraron 11 nuevos ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión. Una vez culminada, la celebración continuó con un animado programa cultural y un almuerzo.

La fiesta patronal de San Roberto Belarmino en Aishalton fue más que un simple evento: fue una vibrante expresión de fe en acción, una celebración del patrimonio cultural y un recordatorio de que, en el corazón de Rupununi, Dios y la comunidad siguen siendo el centro de la vida.