Emergencia Venezuela 2026
Emergencia Venezuela 2026
En todo Amar y Servir. La respuesta del Caribe jesuita ante el terremoto de Venezuela
La tarde del miércoles 24 de junio de 2026, dos fuertes movimientos sísmicos, de magnitud 7.2 y 7.5, sacudieron la franja centro-norte y centro-occidental de Venezuela. En cuestión de minutos, el país cambió: viviendas colapsadas, servicios básicos interrumpidos y familias enteras en la calle, sin saber qué había sido de sus vecinos o de sus casas. El Gobierno Nacional decretó Estado de Emergencia en el Distrito Capital y en los estados La Guaira, Falcón, Carabobo, Yaracuy, Aragua, Miranda, Trujillo y Lara. El estado La Guaira fue declarado zona de desastre: cerca de 70.000 familias afectadas, el Aeropuerto Internacional de Maiquetía con daños graves y vuelos suspendidos, y sectores enteros —Playa Grande, Catia La Mar, Tanaguarena, Los Corales, Macuto— incomunicados. En Caracas, tres edificios colapsaron en Los Palos Grandes y aparecieron agrietamientos severos en La Castellana, Chacao, El Paraíso y San Bernardino. El primer balance oficial, publicado la noche del 25 de junio, hablaba ya de 235 fallecidos, 4.300 heridos y 55.293 personas reportadas como desaparecidas, de las cuales no se había logrado contacto con 39.587.
Venezuela no camina sola
La Compañía de Jesús en Venezuela no tardó en reaccionar. Fiel al Protocolo de Atención de Emergencias de la CPAL —la Conferencia de Provinciales de América Latina y el Caribe—, activó un Equipo de Respuesta Inmediata con una tarea clara: mapear las necesidades de sus obras y comunidades, coordinar con aliados y donantes, y organizar la recepción y distribución de ayuda. El propio terremoto había golpeado también a la Compañía: diez comunidades religiosas reportaron daños, varios templos quedaron con compromisos estructurales graves, y colegios de Fe y Alegría en Caracas sufrieron afectaciones. A pesar de eso, se abrieron dos centros de acopio en la capital —la sede del Centro Javier, en La Castellana, y la UCAB, sede Montalbán— para comenzar a recibir agua, alimentos, insumos de higiene, material de primeros auxilios y herramientas de rescate.


El Caribe se pone en pie
Desde República Dominicana, la Provincia del Caribe respondió al llamado de su provincia hermana. Bajo el liderazgo del Centro Montalvo, se activaron centros de acopio en cuatro ciudades del país: en Santo Domingo, la Parroquia Universitaria Santísima Trinidad y el Instituto Superior Pedro Francisco Bonó; en Santiago de los Caballeros, el Centro San Roberto Bellarmino; en San Cristóbal, el Instituto Politécnico Loyola; y en Dajabón, la oficina del propio Centro Montalvo. Todos abrieron sus puertas de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. para recibir donaciones durante esa semana y la siguiente. La primera etapa de la recolección se concentró, de manera deliberada, en dos insumos priorizados por su urgencia médica y nutricional: electrolitos y alimentos enlatados. En paralelo, la Provincia del Caribe se articuló con redes eclesiales nacionales e internacionales —entre ellas Cáritas— para canalizar el envío de la ayuda hacia el terreno venezolano, sumando su capacidad logística a la de la Provincia de Venezuela, que permaneció al frente de la ejecución directa junto a las comunidades afectadas.
Una mirada que va más allá de la emergencia
“Desde nuestra fe y compromiso con la vida, expresamos nuestra cercanía y solidaridad activa. Nuestra mirada va más allá de la emergencia: toda intervención buscará dejar capacidades instaladas en la gente”, afirmó Alfredo Infante SJ, provincial de la Compañía de Jesús en Venezuela. Esa frase resume el espíritu de toda la operación: no se trata solo de enviar insumos, sino de acompañar a las comunidades en su recuperación y fortalecer su capacidad de responder a futuros riesgos. Bajo el lema que guía a toda la Compañía —En todo Amar y Servir—, la respuesta conjunta de Venezuela y el Caribe muestra que, incluso golpeada, la red jesuita se sostiene sobre la cercanía mutua entre provincias hermanas.
Cómo colaborar
Quienes deseen aportar económicamente pueden hacerlo a través de las cuentas habilitadas por la fundación Unidos en la Misión:
Cuenta internacional (Miami) — Banco TD Bank N.A. Beneficiario: Unidos en la Misión Foundation Inc. · Cuenta: 4444945244 · ABA/Routing: 031101266 · SWIFT/BIC: NRTHUS33XXX · Memo: Emergencia 2026.
Cuenta nacional (Venezuela) — Banco Venezolano de Crédito. Beneficiario: Unidos en la Misión A.C. · RIF: J 502256741 · Cuenta: 0104-0107-12-0107216723.
Para consultas o envío de soportes: donate@unidosenlamision.org.
Compañía de Jesús · Provincia del Caribe · Junio 2026